Grupo musical resurge más de 30 años después

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Sandra Pointdexter tocando el violin

 

 

Pocas veces se escuchan historias como la del grupo musical The Pyramids. El grupo debutó en los años 70, viajó a África para buscar sus raíces, grabó unos cuantos discos de poca circulación, y luego se desintegró. Más de 30 años después, su mezcla única de jazz con ritmos globales ha encontrado un nuevo público, esta vez en todo el mundo. Ahora de gira nuevamente, los integrantes de The Pyramids comienzan una nueva etapa. Nuestra reportera Farida Jhabvala Romero asistió a uno de sus conciertos en Oakland, California. Este reportaje es parte de nuestra serie Raíces: Historias sobre los artistas del pueblo.

 

Musical group resurges 30 years later


It’s not every day you hear stories like The Pyramids’. The musical group debuted in the 70’s, traveled to Africa to look for their roots, recorded a few albums with limited copies, and separated. More than 30 years later, their unique mix of jazz with world rhythms has found a new audience, this time worldwide. Now on tour again, the members of The Pyramids are beginning a new stage Our reporter Farida Jhabvala Romero went to one of their concerts in Oakland, California. This story is part of our series Raíces: Stories About Grassroots Artists.

 

 

 

El escenario donde tocan The Pyramids está lleno de congas, campanas de viento, maracas, platillos y una docena de otros instrumentos. Al frente, Idris Ackamoor viste un traje estampado de leopardo con cascabeles en los tobillos. Empieza a tocar el saxofón.

Se escuchan notas musicales de sax…

Cuando recién comenzaban, Ickamoor y los otros integrantes de The Pyramids viajaron desde el estado de Ohio hasta Marruecos, Senegal, Uganda, Kenia y Etiopia.

Idris Ackamoor:

Idris Ackamoor al frente

 

“Fuimos una de las primeras bandas en ir a África y buscar las raíces musicales en África. Fuimos en 1972, 73. Era la época del Poder Negro y los derechos civiles. Queríamos reclamar nuestra herencia cultural africana. Y eso fue lo que hicimos”.

The Pyramids grabaron tres discos en los años 70. Sólo sacaron 1000 copias. Luego se desbandaron. Ickamoor se dedicó a otros proyectos artísticos y a su familia. Más de 30 años después, pasó algo increíble, gracias en parte al internet.

Ickamoor:

“Por gente en todo el mundo que es coleccionista de verdad. Así que los discos se ofrecían en eBay por como 300 dólares cada uno”.

Hace unos años, el internet ayudó a difundir y popularizar el sonido de The Pyramids en Europa. Algunas casas disqueras empezaron a llamarle a Ickamoor, quien decidió reunir a los antiguos miembros del 2007. Y ahora, acaban de regresar de una gira de conciertos en  Alemania, Dinamarca, Suiza, Republica Checa y Francia.

Ickamoor:

“Realmente ha sido un sueño maravilloso. No podía creer que esto pudiera pasar”

Ickamoor es el compositor principal del grupo. La música incorpora instrumentos y ritmos de África y otras partes del mundo. La música de The Pyramids es única: no suena como ninguna otra.

Kenneth Nash toca la batería y es vocalista del grupo:

“Desafortunadamente aquí en Estados Unidos hay un número limitado de lugares donde tocar, y a la gente le da por categorizar mucho la música. Que si es música de blues o de góspel… Siempre hay estas líneas que separan a la gente, en vez de unirla. Nosotros hacemos algo muy especial con lo que la gente se pueda identificar”


Kenneth Nash (en congas) y Idris Ackamoor

Nash ha tocado con luminarias del jazz como Herbie Hancock y cientos de otras bandas.

Nash:

“Lo bueno de tocar con The Pyramids, lo que lo hace único, es que use el arte del teatro. La gente tiene miedo, la gente es demasiado seria hoy en día, ¿sabes? Y esta es música muy seria, pero en serio tiene humor, como la vida. La vida no debería de ser sólo algo deprimente”

Los músicos en el escenario improvisan e interactúan con el sonido de sus instrumentos, como jugando. No tienen miedo de experimentar. Nash dice que la música es un lenguaje, donde cada quien tiene diferentes cosas que decir.

Casi todas las canciones que tocan esta noche son del nuevo álbum, Otherworldly. Tambien hay una nueva integrante, la violinista Sandra Pointdexter.

Pointdexter normalmente toca música de danzón cubano,  jazz y música clásica. Dice que Ickamoor y Nash le han recalcado la importancia de escuchar, para poder improvisar.

Pointdexter:

“Y la mejor forma de hacer eso, o cualquier forma creativa, incluso si escribes una canción, es cuando te sale naturalmente”

Pointdexter, Nash, Ickamoor y los otros integrantes del grupo esperan reclutar a otros músicos afroamericanos, para crear una orquesta comunitaria llamada, “Música es la fuerza curativa”. Los integrantes de The Pyramids son prueba de esta afirmación. Algunos son abuelitos, pero continúan con gran energía y creatividad.

Sandra Pointdexter (izq) y Mark Heshima Williams
Para la Serie Raices de Noticiero Latinodesde Oakland, California, Foto y Texto de Farida Jhabvala Romero.

 

 

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